Las varices en las extremidades inferiores aparecen como consecuencia del flujo sanguíneo retrógrado de válvulas venosas insuficientes. Provocan un estancamiento de sangre desoxidada y metabolitos ácidos en los tejidos de la extremidad cuyo resultado son cambios isquémicos en las extremidades, riesgo importante de cambios inflamatorios y formación de defectos en la piel – la úlcera varicosa.

En el origen de la úlcera varicosa influye la disposición innata (menor calidad del tejido de la pared venosa) y factores de riesgo como el trabajo sedentario, postura incorrecta durante el trabajo, embarazo, anticoncepción hormonal, obesidad, tabaquismo, etc.

Los principales síntomas de la enfermedad son sensaciones de pesadez, tensión o presión en las extremidades inferiores, dolor, inflamación, ardor, picor y calambres nocturnos.

Las varices aparecen desde formas leves de las pequeñas venas ramificadas hasta abultamientos de venas varicosas con pigmentaciones y otros cambios en la piel, apareciendo en su fase final la úlcera varicosa.

Lea los resultados de los estudios clínicos siguientes, que muestran la eficacia de la magnetoterapia pulsátil de baja frecuencia en el tratamiento de esta patología.

Estudios clínicos según patologías:

Patología relacionada:: Úlcera varicosa