Efectos básicos de la magnetoterapia pulsátil de baja frecuencia

Editor: | 23. mayo 2019

La actuación de la magnetoterapia pulsátil se divide en varios efectos básicos. Estos efectos son claves para la eficacia del tratamiento.

Efecto analgésico

Las corrientes en las fibras nerviosas
Las corrientes en las fibras nerviosas

La magnetoterapia pulsátil de baja frecuencia, gracias a la inducción electromagnética, condiciona la formación de corriente en las fibras nerviosas. Esta corriente inducida imposibilita el paso de impulsos dolorosos desde el lugar afectado a través de la médula espinal hasta los centros del cerebro. A consecuencia de este proceso y de otros mecanismos se logra mitigar el dolor. Estos otros mecanismos incluyen la formación elevada de endorfinas, represión de la inflamación y de edemas. Contribuyen también a la miorrelajación o liberación del tono muscular (tensión).

La expulsión de endorfinas elevada y la regulación del movimiento de iones cálcicos a través de la membrana celular contribuye también a la vasodilatación, efecto analgésico y tranquilizador.

Tras la aplicación de la magnetoterapia pulsátil se demostró una actividad elevada de la lactato deshidrogenasa en los músculos expuestos. La lactato deshidrogenasa condiciona la eliminación del ácido láctico que provoca los receptores nerviosos y causa dolor.

Ejemplos del efecto analgésico:

Efecto vasodilatador (incremento del riego sanguíneo)

Circulación de eritrocitos sanguíneos
Circulación de eritrocitos sanguíneos

La magnetoterapia pulsátil con parámetros adecuados actúa contra el llamado fenómeno de Rouleaux de eritrocitos que transportan el oxígeno en la sangre. Como resultado, los eritrocitos son redispersados aumentando de esta forma su capacidad de unir el oxígeno. La sangre que ha pasado por el campo magnético adecuado manifiesta una mayor capacidad de oxigenar y transportar el oxígeno a los tejidos.

Durante la actuación del campo magnético pulsado (en inglés se suele utilizar abreviatura PEMF) se activa el sistema parasimpático y se fomenta el flujo de iones Ca2+ relajando los músculos vasculares (principalmente de los esfínteres precapilares) con la consecuente vasodilatación.

La aplicación del campo magnético pulsado de baja frecuencia influye con su carga positiva en la polarización de los glóbulos rojos. La polarización de los glóbulos influye en la tonicidad muscular de vasos, arterias y vasos capilares. Éstos se amplían (vasodilatación) consiguiendo así un abastecimiento perfecto de los tejidos con sangre oxigenada y nutrientes.

Una mejor microcirculación contribuye también a una eliminación más rápida de sustancias tóxicas y metabolitos fuera de las células.

La magnetoterapia pulsátil aumenta considerablemente la presión parcial de oxígeno e influye positivamente en la plasticidad de los glóbulos. Los glóbulos más elásticos pueden mejorar el flujo sanguíneo en el lecho vascular. Las sesiones de este método a largo plazo contribuyen también a la neovascularización, es decir desarrollo de los vasos sanguíneos nuevos.

Con la influencia del campo magnético pulsado (PEMF) se reduce al mismo tiempo el riesgo de formación de cuajarones de sangre (trombos). 

Ejemplos del efecto vasodilatador:

 

Efecto desintoxicante

La estructura de la célula humana
La estructura de la célula humana

La magnetoterapia pulsátil penetra de manera uniforme en el tejido humano actuando, como uno de los pocos métodos, también sobre el lugar de la inflamación interna.

El campo magnético pulsado (PEMF) actúa sobre cada célula e induce aquí corrientes eléctricas débiles. Gracias a esta inducción de corrientes eléctricas, se producen cambios de los potenciales superficiales de las células y cambios en la permeabilidad de las membranas celulares. De esta forma se estimula el metabolismo, la circulación sanguínea y la oxigenación de las células. La condición fundamental de cada proceso de desintoxicación es abastecimiento de nutrientes y eliminación de desechos metabólicos de los tejidos expuestos.

El principal órgano desintoxicante en el cuerpo es el hígado, por lo tanto se recomienda centrar las aplicaciones de la magnetoterapia pulsátil en esta zona. La hidratación adecuada también estimula la actividad del hígado. Para ello, es recomendable consumir líquidos sometidos a la magnetización. Es un proceso en el cual el campo magnético pulsado influye sobre el agua cambiando su estructura. Este agua, entre otras, tiene mejor capacidad de crear enlaces entre las moléculas de oxígeno y es más blanda, es decir disuelve y elimina mejor los desechos y otros metabolitos.

Ejemplos del efecto desintoxicante:

Efecto antiedemático

Trastorno del flujo sanguíneo
Trastorno del flujo sanguíneo

La hinchazón es causada por un trastorno del flujo sanguíneo a nivel de vasos capilares con posterior acumulación de líquido entre las células.

El objetivo de las aplicaciones de la magnetoterapia pulsátil es actuar contra las causas principales de edemas, es decir contra el aumento de la presión sanguínea en los capilares (los vasos sanguíneos más pequeños del cuerpo), contra los trastornos de drenaje de los líquidos del tejido y también contra un posible aumento de permeabilidad de las paredes capilares.

Un papel importante dentro del efecto antiedemático de la magnetoterapia pulsátil desempeña una mejor perfusión, o sea un mejor flujo por los tejidos.

La aceleración del metabolismo tras la aplicación de la magnetoterapia pulsátil permite una reabsorción de edemas más rápida y en la zona determinada, al mismo tiempo, se produce una significativa actuación antiinflamatoria y analgésica.

El efecto antiedemático de la magnetoterapia pulsátil se basa en la combinación del efecto vasodilatador y regenerativo y es la condición fundamental de cada proceso de curación.

Ejemplos del efecto antiedemático:

Efecto miorrelajante (liberación de espasmos)

La estructura del músculo
La estructura del músculo

Con la actuación de la magnetoterapia pulsátil se acelera la expulsión de metabolitos ácidos que causan irritaciones dolorosas en los músculos y en las zonas de inflamaciones crónicas.

La expulsión de estos metabolitos se debe a una mejor perfusión (un mejor flujo por los tejidos) y mayor actividad del lactato deshidrogenasa que condiciona la eliminación del ácido láctico.

Bajo la influencia de las aplicaciones de la magnetoterapia pulsátil se reduce significativamente el espasmo muscular. Además, la terapia dismunuye la irritación radicular, que a menudo provoca hormigueos y dolor palpitante o ardiente.

Gracias al efecto analgésico de la magnetoterapia pulsátil, se ajustan los cambios reflejos del organismo. De esta forma se liberan los espasmos musculares dolorosos (contracturas), cuyo resultado es más alivio del dolor.

Las aplicaciones de la magnetoterapia pulsátil relajan los músculos esqueléticos y mejoran la movilidad. La mejora de movilidad permite complementar la terapia, por ejemplo, con ejercicio físico terapéutico más fácilmente.

Ejemplos del efecto miorrelajante:

Efecto curativo y regenerativo

Membrana de la célula humana
Membrana de la célula humana

El efecto curativo y regenerativo de la magnetoterapia pulsátil en los huesos y en los tejidos blandos se ha explicado como una irritación no específica de la membrana citoplasmática (celular) cuando se activa la cadena metabólica, cuyo punto clave es el cambio de relación cAMP y cGMP, es decir el cambio de relación entre el monofosfato de adenosina cíclico y el monofosfato de guanosina cíclico.

En caso de utilizar el efecto regenerativo en los huesos, las aplicaciones aumentan la activación de osteoclastos e inician el proceso de regeneración del tejido óseo posterior. La magnetoterapia pulsátil acelera considerablemente la curación, activa la formación del tejido nuevo (calcificación) y aumenta la sensibilidad a la parathormona que, entre otras cosas, ayuda a controlar el nivel de calcio en el cuerpo.

Un mejor suministro de sangre a los tejidos y una mayor saturación de oxígeno ayudan a reducir la inflamación más rápidamente en todos los tejidos y, al mismo tiempo, potencian el efecto del posible tratamiento antibiótico.

También se acelera considerablemente la curación de los nervios periféricos dañados, así como se acelera la regeneración de los ovillos neurofibrilares (fibrillas dentro de las neuronas) y el crecimiento de los axones centrales (fibras que salen de las células).

Ejemplos del efecto curativo y regenerativo: